martes, 22 de febrero de 2011

"Envejecer es la Ley de la Vida, pero crecer es opcional".

El primer día de clase en la Universidad, nuestro profesor se presentó a
los alumnos y nos desafió a que nos
presentásemos a alguien que no conociésemos todavía.

Me quedé de pie para mirar alrededor, cuando una mano suave tocó mi hombro.
Miré para atrás y vi a una pequeña y linda señora, sonriéndome
radiante, con una sonrisa que iluminaba todo su ser.
Dijo: - "Eh, muchacho... Mi nombre es Rosa. Tengo noventa años de edad
¿Puedo darte un abrazo?"

Me reí y respondí: - "¡Claro que puede!".Y ella me dio un gigantesco
apretón. Pregunté: "¿Por qué está usted en la facultad en tan tierna e
inocente edad?"
Respondió juguetona: - "Estoy aquí para encontrar un
marido bello, casarme, amarnos intensamente y entonces. Juntos
jubilarnos y amarnos por siempre".

"Está bromeando", le dije. Yo estaba curioso por saber qué la había
motivado a entrar en este desafío con su edad.
Y ella dijo: "Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora
estoy teniendo uno!"
.
Después de clase caminamos hasta el edificio de la unión de
estudiantes, y compartimos una malteada de chocolate. Nos hicimos
amigos instantáneamente.
Todos los días en los siguientes tres meses teníamos clase juntos y
hablábamos sin parar.
Yo quedaba siempre extasiado oyendo a aquella persona encantadora
compartir su experiencia y sabiduría conmigo.
En el curso de un año, Rosa se volvió un icono en el campus
universitario y hacía amigos fácilmente dondequiera que iba. Adoraba
vestirse bien y se reflejaba en la atención que le daban los otros
estudiantes. Estaba disfrutando la vida...
Al fin del semestre invitamos a Rosa a hablar en nuestro banquete del
equipo de fútbol. Fue presentada y se aproximó al podium. Cuando
comenzó a leer su charla preparada, dejó caer tres de las cinco hojas
al suelo.
Frustrada, tomó el micrófono y dijo simplemente: discúlpenme, estoy
tan nerviosa! Nunca conseguiré colocar mis papeles en orden de nuevo,
así que déjenme hablar a Uds. sobre aquello que aprendí de la vida."

Mientras reíamos, ella despejó su garganta y comenzó:" No dejamos de
reír porque envejecemos; envejecemos porque dejamos de reír"
.

Existen solamente tres secretos para que continuemos jóvenes, felices
y obteniendo éxito:
Se necesita "Reír y encontrar amor en cada día", "Se necesita tener
un sueño pues cuando los sueños se pierden, uno se muere"
, ¡Hay tantas
personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo
sospechan!

Se necesita conocer la diferencia entre envejecer y crecer...Si Usted
tiene diecinueve años de edad y se queda tirado en la cama por un año
entero sin hacer nada productivo, terminará con veinte años menos,
pero de vida futura. Si yo tengo NOVENTA ABRILES y me quedo en la cama
por un año y no hago cosa alguna, Me pondré más chocha que nunca...
Cualquiera consigue ponerse más viejo. Eso no exige talento ni habilidad.
La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad
en la novedad. Buscar a quien servir y amar.

Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron,
sino por aquellas cosas que dejaron de hacer."Las únicas personas que
tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos"
.

Al fin de ese año, Rosa terminó el último año de la facultad que
comenzó tantos años atrás. Una semana después de recibirse, Rosa murió
tranquilamente durante el sueño.
Más de dos mil alumnos de la facultad fuimos a su funeral en tributo a
la maravillosa mujer que enseñó, a través del ejemplo, que Nunca es
demasiado tarde para HACER todo aquello que uno puede probablemente
HACER".

Estas palabras han sido divulgadas por amor, y en memoria de Rosa:
"ENVEJECER ES LA LEY DE LA VIDA.., CRECER ES OPCIONAL"
" Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la
tuya porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que
no sabe sonreír a los demás"
.
PD: Esta es una historia real que sucedió en la Universidad de
Antioquía, Medellín, Colombia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario